¿Por qué las Pymes Necesitan Comunicación?

Comunicar de la forma más eficiente, pero también más empática posible, es un requisito mínimo y absolutamente deseable en los tiempos actuales.

Lo que es más importante para cualquier tipo de organización, es que no basta con informar y vender. Toda marca debe apuntar a quedar en el corazón y la mente de sus seguidores, públicos y audiencias.

En ese sentido, la pequeña y mediana empresa continúa al debe en cuanto a comunicar y comunicarse con dichos públicos. Cuántas veces escuchamos que esta comunicación es vista como un costo que no vale la pena asumir, tomando en cuenta la endeble situación comercial de este tipo de organizaciones. Comunicar con nuestros clientes y usuarios no sólo es una oportunidad, sino, a estas alturas, una necesidad para la sobrevivencia.

Efectivamente, la modernidad requiere el elemento diferenciador. La atomización de los mercados, y la consiguiente diversidad de la oferta exigen que nuestra comunicación sea simple, directa y atractiva, de forma de resaltar en el amplio universo que se ofrece al público. Un dato revelador sería que una pyme determinada encuestara su grado de conocimiento entre la ciudadanía.

El azar no puede ser el organizador de la oferta de la pyme. La comunicación de una compañía, cualquiera sea su tamaño o corazón del negocio, es mucho más compleja de lo que creemos. No basta con publicidad o un par de mensajes en redes sociales.

Profesionalizar esta comunicación es esencial. Dedicar recursos, estrategias consistentes y acciones concretas es un requisito básico. Hemos visto como en casos de crisis, los primeros departamentos que sufren son lo de marketing o comunicaciones. La verdad es que dicho sufrimiento sólo redunda en la agudización de la crisis.

Con esto tampoco apuntamos a que la solución estribe en la instalación y mantención de un equipo sin sentido práctico ni estratégico. Cada organización requiere de un sistema o pequeño sistema de comunicación a la medida y formato de su empresa.

En los tiempos que corren esta relevancia es doble, debido a la interacción que las organizaciones han debido asumir con el paso de los años. Hoy no basta con emitir información. Debemos convertirnos en receptores y lo que es aún más importante, en verdaderos conversadores con nuestras audiencias.

Porque las comunicaciones, que antes eran unidireccionales, se han convertido hoy en multidireccionales, en lo que constituye una gigantesca red de conversaciones que requiere de un trabajo profesional, tanto en el diseño como la implementación.

Y la pyme no puede dejarse estar. En la medida que continúe pensando que comunicarse con sus audiencias es un lujo (por el costo que significa) o un dato accesorio (por su insignificancia), corre grave riesgo de no levantar vuelo.